Cada día que pasa me parece un regalo. Quiero llenar los días de algo convincente, tender puentes con la gente que me rodea y cuando vaya al médico y me informe sobre mi fecha de caducidad intentar mantener la cordura. Cuando me encierren entre dos fechas, ya dirán ustedes qué habrá sido de mi. (Toño Blázquez)
miércoles, 23 de agosto de 2017
viernes, 4 de agosto de 2017
El Trío "Guitarras y Versos" llenó el Parque de Vitigudino
Numeroso público se dio cita en el Parque de Vitigudino el día 2 de agosto, para presenciar la actuación del Trío "Guitarras y Versos", formado por Luis Fiz, Beni Frutos y Toño Blázquez. Piezas populares a la guitarra (choros, tangos, pasodoble, tanguillos, temas Pop...) en la primera parte y en la segunda Toño Blázquez rescata la figura poética de una gran narradora: Carmen Martín Gaite. Además acerca al público poemas del poeta romántico cubano José Ángel Buesa y una selección de poetas andaluces (Lorca, Machado, Rafael de León, Juan Ramón Jiménez, Alberti, Bécquer...)
El público siguió el espectáculo con suma atención e interés en una noche de verano espléndida de temperatura, siendo los artistas largamente aplaudidos al final.
El concierto se enmarca dentro del ciclo cultural que el Ayuntamiento de la Villa programa como pórtico a las fiestas grandes de la Virgen del Socorro
El público siguió el espectáculo con suma atención e interés en una noche de verano espléndida de temperatura, siendo los artistas largamente aplaudidos al final.
El concierto se enmarca dentro del ciclo cultural que el Ayuntamiento de la Villa programa como pórtico a las fiestas grandes de la Virgen del Socorro
lunes, 17 de julio de 2017
"Prohibido suicidarse en primavera" , de Alejandro Casona, es la nueva apuesta teatral de la compañía salmantina Ateneo Teatro Salamanca. La obra está dirigida en esta ocasión por Maribel Iglesias y se estrenó con notable éxito el pasado 15 de julio en Hinojosa de Duero, recibiendo actores y cuerpo técnico una larga ovación al finalizar la representación.
El público siguió con atención e interés en todo instante el argumento de la trama, con momentos cómicos y otros dramáticos lo que da a la obra un atractivo aspecto de melodrama. Pequeños fallos propios de un estreno no desmereció en absoluto una calificación global de buen nivel en el conjunto amplio de la obra; una comedia de largo metraje que mantuvo, ya digo, la atención del espectador, cuestión ya de por sí muy valorable.
La compañía Ateneo Teatro inicia así su gira veraniega que les llevará en las próximas semanas a La Fuente de San Esteban, Macotera, La Alberca, Monleras, Vitigudino y, con fechas aún por determinar Alba de Tormes y el Casino de Salamanca.
El público siguió con atención e interés en todo instante el argumento de la trama, con momentos cómicos y otros dramáticos lo que da a la obra un atractivo aspecto de melodrama. Pequeños fallos propios de un estreno no desmereció en absoluto una calificación global de buen nivel en el conjunto amplio de la obra; una comedia de largo metraje que mantuvo, ya digo, la atención del espectador, cuestión ya de por sí muy valorable.
La compañía Ateneo Teatro inicia así su gira veraniega que les llevará en las próximas semanas a La Fuente de San Esteban, Macotera, La Alberca, Monleras, Vitigudino y, con fechas aún por determinar Alba de Tormes y el Casino de Salamanca.
miércoles, 14 de junio de 2017
La Zarzuela se refresca en Salamanca
(Gerardo Santainés Pere)
"Chisco" es el apodo por el que se conoce al joven profesor, escritor e investigador Francisco J.Álvarez. Un hombre intelectualmente vivo y emprendedor que al concluir su tesis doctoral sobre los diversos universos musicales de Salamanca de primeros del siglo pasado encontró la noticia-génesis de la que sería "Salamanca o la singular verbena del Paseo de la Estación". Ahí empezó todo. Y dentro, el variopinto universo popular de la época. Los barullos dialécticos y disquisiciones políticas entre partidarios de la Monarquía y la República, las discusiones municipales en torno a qué hacer, o no, con el templete de la Plaza Mayor y su ubicación. Unos que ahí, otros que en la Alamedilla. Y en medio de ese ajetreo, polémicas políticas de la época, imaginativos discursos costumbristas, emblemáticos y rutilantes personajes de la época (Hilario Goyenechea, Bernardo García Bernalt, Bretón, hijo...).
"Chisco" es el apodo por el que se conoce al joven profesor, escritor e investigador Francisco J.Álvarez. Un hombre intelectualmente vivo y emprendedor que al concluir su tesis doctoral sobre los diversos universos musicales de Salamanca de primeros del siglo pasado encontró la noticia-génesis de la que sería "Salamanca o la singular verbena del Paseo de la Estación". Ahí empezó todo. Y dentro, el variopinto universo popular de la época. Los barullos dialécticos y disquisiciones políticas entre partidarios de la Monarquía y la República, las discusiones municipales en torno a qué hacer, o no, con el templete de la Plaza Mayor y su ubicación. Unos que ahí, otros que en la Alamedilla. Y en medio de ese ajetreo, polémicas políticas de la época, imaginativos discursos costumbristas, emblemáticos y rutilantes personajes de la época (Hilario Goyenechea, Bernardo García Bernalt, Bretón, hijo...).
Y como hilo argumental
más modesto y de andar por casa, pero de una ternura embriagadora: un concurso
de verbenas al que sólo se presenta un postor con el escondido fin de enamorar
a una joven artesana. El cogollo esencial del libreto (del propio autor, que
también lo es de la música pues el susodicho es a la sazón pianista) posee los
senderos y meandros propios de lo que es: una zarzuela, zarzuela que por
momentos, y en algún notable puntal, nos recuerda al musical, género en
el que el autor es avezado veterano (La
flecha y la luna, Un mundo de planetas...).
Y un asunto no menor,
sino todo lo contrario, es que, se quiera o no, el nombre de Francisco J.
Álvarez, ha de añadirse a la estrella del Paseo de la Fama de los grandes
autores de zarzuela. Gente como Emilio Arrieta, Federico Chueca, Fernández
Caballero, Tomás Bretón o Ruperto Chapí... Los años, en sus correrías y
devenires, lo dirán. Pero la obra está ahí, y no tiene visos de que se la lleve
el viento. Llevamos cincuenta años tarareando las melodías geniales de La
Revoltosa, La Verbena de la Paloma, el Barberillo de Lavapiés o Doña
Francisquita. Pues ya verán como ese maestro de la escultura que es el tiempo
irá moldeando, poco a poco, en la memoria popular letrillas y sones como: "con cuatro cosas tiene que salir, son
sólo cuatro cosas nada más, dame un poco de empeño, algo de talento y listos
para el número final". O la bella cadencia de la soprano cantando: "amor, pájaro caprichoso que no, no se
deja atrapar. Si vas decidido a su rama, de un salto en otra posará..."
No lo duden.
En
el plano descriptivo y actoral propiamente dicho, y según la completa información
que se nos ofrece en el libreto a la entrada, primero hay que incidir en la
feliz idea del propio folleto que incluye incluso el guión completo de los
diálogos, lo cual no es fácil que ocurra, detalle éste que viene a intuir la
importancia y categoría que la producción ha querido dar al espectáculo.
Explicación por cuadros, idea original, como se gestó, elenco de actores,
coros, técnicos etc… Más de cien personas hay que poner de acuerdo para que un
proyecto de estas dimensiones (la zarzuela siempre fue primordialmente un
espectáculo donde la coralidad fue espina dorsal). Una edición que facilita al
espectador la comprensión perfecta del espectáculo.
Un
aspecto esencial, a mi juicio, para entender el enorme éxito que ha tenido los
tres días que se ha programado, con tres llenos en el Teatro Liceo, y el
unánime y prolongado aplauso del público al final, ha sido la escenografía.
José Raúl Moro y José Antonio Sáez, han liderado un equipo eficiente y muy
profesional, recreando a la perfección y con auténticos alardes técnicos el
ambiente y universo de la época. La Plaza Mayor parecía real desde el patio de
butacas, la licorería de Fuentes, el mismo
templete…Visualmente, desde mi butaca de espectador, la escenografía y
el vestuario de los actores rememoraba los grandes eventos operísticos.
El
conjunto actoral brilla a una altura notable, perfecta la dirección del casting,
con los solventes tenores Alejandro Gago y Adolfo Muñoz, el primero con solos
plenos de energía y el segundo con una versatilidad actoral y cantora
envidiables. Las sopranos Amparo Mateos
e Inés Redondo mimetizando con gracia el aire zarzuelero, con solos
potentes y bien timbrados especialmente de Mateos en contraste con la dulzura
aterciopelada de Redondo.
Los
amigos de Alfredo, papeles que interpretan José Ignacio Cotobal, Martías
Cañizal, Txema Solana y Alejandro Céspedes, lucen con dinamismo, sorma y
soltura en escena.
El
Coro Ciudad de Salamanca, dirigido por Antonio Santos, cumple un papel esencial
en la zarzuela, hace de hilván que cose los cuadros, muscúla el armazón de la
obra. Notable para él, que luce variopinto vestuario, como la ocasión requiere.
Y
la Banda Municipal de Salamanca, dirigida por Mario Vercher, que también se
atreve con un papelito, en su sitio: el foso y la cordura musical.
Y
otros personajes secundarios pero de puntual valía para que el engranaje
funcione, como son los que interpretan Luís Guiérrez (Pablo Marcial), Toño
Blázquez (que hace doblete con Salvador Orozco e Hilario Goyenechea), Antonio
Santos (El Portugués) o Manuel Andrés Sánchez (Agustín el electricista).
En
resumidas cuentas, un mal llamado género chico porque conlleva esfuerzos
grandes ponerlo en pie, pero que, una vez puesto, da gloria verlo y disfrutarlo.
Ese género al que pertenecen sus primos hermanos, el sainete lírico, el
Pasillo, el Juguete cómico, la Revista o la Opereta, tan denostado en su tiempo,
arrinconado y ninguneado en favor de aquellas óperas más engoladas que
importábamos de Francia y, sobretodo, de Italia. Un género por el que tanto
luchó el genial músico salmantino Tomás Bretón.
Según el libreto, la obra es una apuesta
fuerte de la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura. Según mi opinión, merece un
fuerte aplauso.
martes, 30 de mayo de 2017
ÉXITO DE ATENEO TEATRO EN VILLARINO
Tres imágenes de Rosa Mari de la actuación de Ateneo Teatro en Villarino de los Aires el pasado sábado, 27 de mayo, en el Salón de Cine. La compañía salmantina puso en escena "Psicoanálisis de una boda", de F. Vizcaíno Casas. Con la asistencia técnica de María Ángeles Gutiérerez y Toñi Hernández y la fotografía de Rosa Mari, el elenco de actores estuvo formado por Luis Gutiérrez, Paz Lleras, Paquita Lahoz, Ángeles Erburu, Manuel Andrés, Eduardo Gutiérrez, Marisa Tapia y Toño Blázquez.
El público mantuvo en todo momento la atención y el interés de la trama de enredo y humor, aplaudiendo con intensidad al final del espectáculo.
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